| 1 cuota de $35.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.000 |
| 2 cuotas de $21.651 | Total $43.302 | |
| 3 cuotas de $15.068,66 | Total $45.206 | |
| 6 cuotas de $8.737,16 | Total $52.423 |
| 3 cuotas de $16.367,16 | Total $49.101,50 | |
| 6 cuotas de $10.243,33 | Total $61.460 |
| 3 cuotas de $17.150 | Total $51.450 | |
| 6 cuotas de $11.036,66 | Total $66.220 |
| 1 cuota de $35.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.000 |
| 3 cuotas de $11.666,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.000 |
| 3 cuotas de $12.730,66 | Total $38.192 |
| 3 cuotas de $12.864,83 | Total $38.594,50 | |
| 6 cuotas de $7.057,75 | Total $42.346,50 | |
| 9 cuotas de $6.284,05 | Total $56.556,50 | |
| 12 cuotas de $5.399,33 | Total $64.792 |
| 3 cuotas de $13.599,83 | Total $40.799,50 | |
| 6 cuotas de $7.604,91 | Total $45.629,50 |
| 6 cuotas de $6.924,16 | Total $41.545 | |
| 9 cuotas de $5.801,83 | Total $52.216,50 | |
| 12 cuotas de $4.904,95 | Total $58.859,50 |
María Rosa Oliver
No soy turista
FCE
Páginas: 433
Peso: 0.3 kgs.
Alto: 21.0 cm.
Ancho: 13.5 cm.
Profundidad: 2.35 cm.
ISBN: 9789877196924
No soy turista reúne múltiples escritos de viaje de María Rosa Oliver: crónicas, memorias, ensayos, notas periodísticas, cartas. En ellos, la intelectual y militante argentina registró sus impresiones sobre los lugares que recorrió o habitó, desde los países de Europa y de América Latina hasta Estados Unidos, la Unión Soviética y China, entre otros. También sobre las figuras que conoció: políticos como el Che Guevara y Mao Tse Tung, y artistas como Cantinflas y Vinicius de Moraes. Imposibilitada de andar debido a una enfermedad que la aquejó desde su infancia, Oliver llevó, sin embargo, una vida itinerante, y pasó mil aventuras que relata con inteligencia, picardía y sagacidad. Los textos de No soy turista, muchos de ellos inéditos, nos entregan a una María Rosa Oliver difícil de definir, como nos revela Adriana Petra en su prólogo: Una mujer que vivió con el siglo xx y decidió, contra todo pronóstico, que su destino estaba en atravesar fronteras, y en hacer del movimiento una forma de comprensión y compromiso político e intelectual. Desde las marañas de su cuerpo, aprendió a leer el mundo rodando.
